18 de mayo de 2009

¡Mira, mamá!

Un alma cándida ha escogido una de mis fotos más chungas para ilustrar una guía online de Madrid... ventajas del copyleft y de que no les cueste un céntimo, supongo.
De todas formas, después de ver esto, ¿a qué clase de valiente le quedarán ganas de visitar el sitio?

La hidra de Torre Picasso. Madrid, enero de 2009.

5 comentarios:

David dijo...

¿En qué sección está? porque no lo veo. He mirado en Torre Picasso y nada.
Hombre, no abuses de la "self-deprecation", la foto tiene su gracia. Quizá no tan claramente para una guía, en la que uno suele esperar fotos bastante poco "artísticas" y más bien directas al meollo del asunto.
A santo de esto, es verdad que internet también es un chollo para los que se dedican a guías y cosas parecidas. Deben tener el flickr echando humo.

Miguel dijo...

Por 'foto chunga' me refería sobre todo al propósito/temática, no se trataba de "self-deprecation" facilona sino de la paradoja de que una imagen que intenta transmitir la desolación de un sábado de invierno en Azca (y en plena crisis: los banqueros de inversión ya no necesitan hacer horas extras) sea escogida para decorar una guía turística.

Respecto a tu pregunta, cuando le pego al enlace, si dejo tranquilo el ratón (o lo saco de la ventana del navegador), la foto sale en la columna de la derecha. Pero como lo mueva, esa columna de la derecha cambia según lo que haya bajo el puntero: mi foto vuelve a aparecer si se coloca sobre el recuadrillo "Picasso Tower", en la zona central. Debe ser lo que entienden ahora por "diseño web guays".

Jc dijo...

¡Impresionante!
De todas tus fotos ésta es la que menos esperaría ver en una guia turística.
Es una foto muy currada que cuenta algo, con ese arbol bastardo mezclado con los desmanes que hace la mano del hombre.

De todas las fotos de Torre Picaso de la guia, la tuya es la mejor ;)

V. Stlánik dijo...

Un galerista lo titularía: Expropiación orgánica. Está chulo.

A. Bettik dijo...

Buenos días.

Entro aquí y, ¿a quíén me encuentro justo delante de mí? ¡A Sltánik! Qué alegría y qué jolgorio... Justamente te ponía estas letras para decirte que he llegado hasta este lugar a través de ciertos desplazamientos sin órbita, oh paradoja. Y que lo que he visto me anima a perseverar.

Enhorabuena.